nos convertimos en tan solo pixeles,
en un mundo bidimensional,
difuminados en lienzo de la sociedad,
ocupando diversos niveles,
con existencia de forma temporal.
Quizá seamos tan solo un punto de pintura,
pero que dan forma y color,
a la gran obra de diseño y escopleadura,
que creo nuestro amado señor.
No somos el centro del universo,
ni tampoco superiores a los demás,
nuestro valor no está propenso,
a la educación, riqueza o posición que tengas.
Radica en cómo otros nos han de ver,
en como la sociedad nos ha de aceptar,
aunque a veces ella te puede enaltecer,
no olvides que también te puede destrozar.
Recuerda que cuando el ego supera la humildad,
y las pasiones sobrepasan la razón,
el humano construye un mundo de falsedad,
que lentamente le destruye el corazón.
Pues si el hombre se llena de vanidad y orgullo,
pierde de vista la realidad,
al pensar que el mundo es solo suyo,
ahogándose lentamente en la vacuidad.
Nunca nos llenemos con aires de grandeza,
porque alguien de las nubes nos puede bajar,
mostrando a todos la gran torpeza,
que nuestros actos pueden alcanzar.
De qué sirve estar el pináculo del mundo,
si en este nos encontraremos solos,
cargados de un carácter iracundo,
convirtiéndonos en seres calculadores y frívolos.
Procura ser siempre modesto,
no presumas tanto de tus logros,
de tus atributos o cualidades,
para no crear un entorno molesto,
llena de brujos y de ogros,
que amarguen cualquiera de tus actividades.
No pretendas establecer la hegemonía,
esta nubla la mente y la razón,
mejor fomenta la concordia con alegría
brindando así gozo a tu corazón.
Mantén siempre la humildad,
se sincero contigo mismo,
ya que para alcanzar la felicidad,
no se necesita del cinismo.
Es solo cuestión de actitud,
de obras y de acciones,
que te permita llegar con plenitud,
a la esencia de muchos corazones.
Starlight


